Si Pudiera Morir Hoy

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Si pudiera morir hoy… ¿qué echaría en falta?

Echaría en falta la lluvia, el roce de las gotas refrescando, limpiando, enfriando mi cabeza llena de tormentas.

Echaría en falta un gato, la caricia de su pelo rozando mi piel, sus ronroneos que vibran en una frecuencia que llega hasta mi alma y borra los fantasmas de mi mente.

Echaría en falta una sonrisa amiga, unas palabras de aliento, de comprensión, una mano que me ayudara a dar otro paso más.

Echaría en falta el café, su olor por las mañanas con las legañas aun puestas y la cabeza a punto de estallar llena de pesadillas, el sabor de esa pócima mágica que despeja la niebla.

Echaría en falta mi mar, sentarme a su orilla y ver como el agua viene y se va, se acerca y se aleja, llamándome para que la acompañe.

Te echaría en falta a ti, tu mirada que lee en lo más profundo de la gente para después cerrar los ojos ante lo que ve.

Tan pocas cosas, tan sencillas y tan grandes, porque son los únicos lazos que me unen a la vida.

Porque si pudiera morir hoy, echaría en falta no poder morir mañana.

ACTUALIZACIÓN: Se desató uno de los lazos, ahora tengo un motivo menos.

Angelika BC.

La Reina De Las Ratas

¿Qué ves cuando miras a alguien que no tiene tu miedo?

Tres años después otra niña le mostraría un camino más, camino que ella intentó seguir pero nunca tuvo valor. Acababa de salir del instituto y tenía que esperar una hora en la estación de trenes hasta que llegara el que la llevaría a casa. Como todos los días, recorría el andén de principio a fin. Andén arriba, andén abajo. Andén arriba, andén abajo. En invierno hacía ese mismo paseo de noche, pero ahora los días empezaban a ser más largos, y aunque estaba anocheciendo, todavía había bastante luz. Le encantaba esa hora de la tarde, la del anochecer. Para una persona que adora la muerte, la muerte del día es un guiño amistoso. Sigue leyendo

Carta a un Amigo

Salida de Emergencia

Rafa. No te pregunto cómo estás porque se que mejor que todos los que dejaste atrás.

Las cosas aquí siguen igual que cuando te fuiste, creí que algo podía cambiar, pero lo único distinto es que ya no estás con nosotros, y tu ausencia duele. Es tan palpable que hay momentos en los que no sabemos qué hacer. Sigue leyendo